Reseña: La Isla de las Muñecas

La verdad es que pensé mucho antes de escribir esta reseña. La isla de las muñecas es una película mexicana de terror que, por momentos, se siente más como un proyecto universitario que como una producción cinematográfica terminada.

La historia gira en torno a un culto satánico que asesina a una niña y a un padre que, tras lo ocurrido, comienza a colocar muñecas en un altar. Con el paso de los años, la isla se convierte en el centro de rumores y relatos inquietantes. Esto despierta el interés de una persona que trabaja en los medios de comunicación, quien decide adentrarse en su historia y visitar el lugar con la esperanza de ganar notoriedad y hacerse un nombre en las noticias.

A lo largo de la película encontramos numerosos flashbacks que intentan resolver las dudas que surgen conforme avanza la trama. Aunque algunos momentos resultan curiosos, la historia recurre a elementos que recuerdan a otras películas de terror que ya conocemos. En esta ocasión, esas referencias no terminan de funcionar ni de aportar la fuerza que la película necesita para destacar dentro del género.

Debo admitir que algunos de los elementos más llamativos de la película son el gato, la rata y la tarántula, que logran destacar entre los distintos momentos de la historia. También vale la pena reconocer el trabajo del equipo de maquillaje, cuyos resultados aportan detalles interesantes a la producción.

En definitiva, La isla de las muñecas tiene algunos elementos que llaman la atención, pero no logra aprovecharlos del todo para construir una experiencia de terror convincente.