Reseña: Paw Patrol: La Dino Película

Paw Patrol: La Dino Película es la tercera película de la saga. Aquí encontrarán algunos spoilers, así que, si prefieren evitarlos, les recomiendo que vayan primero a verla al cine y después regresen a leer esta reseña.

Esta reseña está hecha principalmente desde la perspectiva de un adulto y no tanto desde la de un niño, ya que los pequeños tienen una percepción muy distinta de nosotros al momento de disfrutar una película.

Dicho esto, la película tiene varios aspectos muy positivos. Uno de los mensajes que más destaca es el de nunca rendirse, seguir luchando y trabajar para alcanzar nuestras metas.

La historia comienza como una aventura más en la vida de la Paw Patrol, cuando un yate se incendia por accidente y ellos acuden al llamado de emergencia. Después de una serie de acontecimientos y de enfrentarse a una tormenta, terminan en una misteriosa isla que, debido a sus condiciones climáticas, parece ser el lugar ideal para que los dinosaurios hayan sobrevivido a la extinción.

Es aquí donde conocemos a Rex, un perrito parapléjico que demuestra que ninguna limitación tiene por qué impedirnos alcanzar nuestros objetivos. Además, Rex tiene como mascota nada más y nada menos que a un tiranosaurio.

Cabe mencionar que, durante una de las escenas de la película, podemos disfrutar de la canción “Bottle Up”, interpretada por los mismísimos Backstreet Boys.

Mientras tanto, Marshall hace de las suyas cada vez que algo le sale mal, pero lo que parecía ser una aventura más rápidamente se convierte en una situación mucho más complicada. El villano Humdinger se entera de la existencia de esta nueva isla y descubre que está repleta de diamantes. Esto despierta nuevamente su lado ambicioso y decide regresar al lado de los villanos. Junto con un equipo de excavadores, se dispone a comenzar la explotación de la isla.

Por otra parte, mientras el resto de los exploradores investiga el lugar, se encuentran con un pequeño personaje al que apodan Tomatito, quien termina convirtiéndose en el mejor amigo y compañero de Marshall.

Sin embargo, el peligro no tarda en aparecer. Una enorme cantidad de dinamita provoca que el volcán dormido entre en erupción, poniendo a todos en peligro. A través de una serie de acontecimientos y, por supuesto, del trabajo en equipo de la Paw Patrol, logran encontrar la manera de salvarse.

Sinceramente, esta película deja varios mensajes importantes: aprender a convivir y llevarnos bien con los demás, nunca darnos por vencidos y, sobre todo, recordar que siempre debemos ayudar a quienes nos necesitan.

Una pequeña fan de Paw Patrol comentó que “lo que más me gustó de la película fue cuando salvaron a Rex”, y creo que esta frase resume muy bien uno de los aspectos más emotivos de la historia.

Si tienes hijos, definitivamente vale la pena llevarlos al cine. La película tiene un mensaje muy bonito para ellos y, además, resulta bastante disfrutable para los adultos. Aunque está dirigida principalmente al público infantil, los mensajes sobre la amistad, la perseverancia y la importancia de ayudar a los demás pueden llegar a cualquier edad.